PUNTOS DE VISTA - ANÁLISIS (Capital & Corporate, Marzo 2008)
Por Jorge Scherk
Tendencias globales y oportunidades de negocio en el sector del packaging flexible
El packaging flexible es un sector que tiende a una fuerte concentración alrededor de grupos globales. En España destaca un líder claro (Amcor) y la notable ausencia de otras multinacionales presentes en otros países de Europa y América. Con un volumen de facturación cercano a 1 billón de euros, el mercado nacional absorbe más de dos terceras parte de la producción.
Mientras unas empresas pugnan por ganar cuota al resto de packagings, como el cartoncillo y el vidrio, otras van a desaparecer, acuciadas por exigencias de nuevas inversiones, aumentos de productividad y la creciente presión en márgenes.
Por otra parte, destacar la cada vez mayor participación de los fondos de capital riesgo en empresas del sector, que ahora podrían plantearse operaciones de build up. Además, actualmente existen oportunidades de fusión entre empresas medianas y complementarias dentro del negocio de flexible, lo que significaría la posibilidad de competir con los grandes grupos que acaparan el mercado.
Aspectos generales del sector
Entendemos por packaging flexible cualquier film plástico o bolsa flexible formada de una o varias capas de materiales que hayan sido manipuladas para mejorar la presentación y la conservación del producto.
El valor añadido del sector a nivel industrial se concentra en tres procesos básicos: el de fabricación del complejo que nos da el rollo de film plástico; el de impresión del film que da el rollo impreso y el de corte y manipulado que da el producto de packaging flexible (etiqueta, blister, sleever, etc.).
La clientela de este sector está compuesta en su mayoría por empresas fabricantes de productos de consumo y farmacia, ambas sensibles al precio y a los gustos del consumidor. Gran parte del packaging flexible que se fabrica entra en los hogares españoles incorporado a bebidas, productos de alimentación, limpieza, etc…
El film plástico de estos productos suele estar visible en los lineales y expositores del comercio tradicional, grandes superficies, en el canal HORECA, en las farmacias…
Estas circunstancias implican que la empresa de packaging debe incorporar en su proceso productivo todas las demandas concretas del cliente, las tendencias comerciales y las normativas legales que afectan a todos y cada uno de los partícipes en esta cadena de valor. Esto nos define un sector dinámico, competitivo, exigente y muy sensible a las peticiones del consumidor.
Dimensión del sector
El sector del packaging flexible en España ha movido cerca de 950 Mm de euros en 2007, según cifras de Punto Market. Es un negocio bastante concentrado, donde el líder (Amcor flexibles) tiene una cuota cercana al 23% y los cinco primeros se llevan más del 53% del volumen de negocio. El resto está compuesto por empresas locales medianas y pequeñas que facturan entre €3Mm y €15Mm.
Sin embargo, la tendencia a concentrarse en grandes multinacionales está aun lejos de otros países. En España, alrededor de un 40% del negocio está en manos de grandes grupos (de más de 500 Mm de euros de facturación), mientras que en el mercado global este porcentaje ha pasado del 30% en 1996 al 51% en la actualidad.
Los ingresos del sector han crecido desde los 800 Mm de euros en 2004 a un ritmo del 5% anual. Este crecimiento es aparente y, en términos reales, es casi nulo pues se explica por el aumento del precio de las materias primas que forman parte del packaging.
Aspectos comerciales
Los proveedores locales de flexible quedan a menudo excluidos de los grandes pedidos de las multinacionales por el miedo de éstas a no obtener un servicio global. En otras ocasiones, estas multinacionales ceden una parte pequeña de estos pedidos a dichos proveedores locales para diversificar el riesgo. En cualquier caso, este tipo de clientes tienen gran capacidad de negociación frente a las empresas pymes del sector.
Capítulo aparte merecen los concursos organizados por los clientes para obtener la mejor oferta de un proveedor. En estos procesos, en general, sólo aquellas compañías de packaging con volúmenes altos tienen justificación de acudir. Los pequeños corren el riesgo de erosionar su margen o acabar comprometiendo su capacidad productiva en detrimento de otros clientes más rentables.
Pero no todo son dificultades. Una de las características del sector es la cautividad o fidelidad del cliente: las especificaciones técnicas del producto y la sensibilidad a los cambios en el packaging, fundamentales en la estrategia de marketing, hacen que los clientes sean difíciles de conseguir e igualmente difíciles de perder, siempre que se les ofrezca un servicio y calidad a nivel del resto del mercado.
Una posibilidad de reforzar la partida de ingresos ha sido la exportación, que según Puntomarket, en 2006 absorbió cerca del 30% de las ventas del sector. Europa, Sudamérica y el Magreb han sido los principales compradores. Sin embargo aun queda recorrido: otras industrias del packaging, como el metal, el vidrio o el cartoncillo, tienen ratios de exportación superiores al 50%.
Otro punto a destacar en la estrategia comercial es el papel del vendedor, que ha pasado en lo últimos diez años de ser un tomador de pedidos o visitador a ser un asesor comercial, en colaboración con los departamentos de marketing y compras del cliente. Actualmente el vendedor de packaging flexible ha de ser capaz de proponer al cliente soluciones creativas ante las cambiantes demandas de diseño, impresión, colores, resistencias del packaging, temperaturas, etc. y mantener una eficaz interlocución con su departamento de producción. También debe ser capaz de detectar y monitorizar la eventual necesidad de integrar parte de la línea de flexible en la planta productiva de su cliente. Clientes sensibles al coste o a las incidencias del transporte pueden necesitar ensamblar el envase con el envoltorio en una misma nave, y será trabajo del comercial acompañar en ese proceso.
Aspectos productivos
Los márgenes netos después de impuestos de las grandes compañías del sector (Grupo Mondi, Amcor, Sealed Air, Nordenia, etc.) se sitúan en torno al 5%. En España oscilan algo más pero rara vez superan el 8%, estando el margen operativo (ventas menos compras de materias primas) en una media cercana al 40%.
Las materias primas utilizadas, plásticos y derivados del petróleo, del aluminio y del papel, son suministradas por grandes grupos multinacionales en mercados oligopolistas, generalmente. Esto deja poco margen de negociación sobre su precio. En el mejor de los casos, la empresa de packaging podrá repercutir al cliente las subidas de precio de estos materiales.
En lo relativo a costes de personal, hay que destacar que el proceso de fabricación y de impresión del packaging es ante todo un oficio. Por ello requiere un tipo de personal formado, experto y cualificado, al menos en lo que a encargados y maquinistas se refiere. De igual manera la sección de corte tendrá que emplear y formar empleados si el producto requiere un tratamiento sofisticado.
Aspectos relativos a inversión
Otro factor relevante es la inversión en maquinaria, instalaciones y adaptación a las normativas medioambientales (como la normativa de volatil organic components). La inversión de los veinte primeros partícipes ascendió a 65 Mm de euros en 2006, y algo superior en 2007. Teniendo en cuenta a todos los competidores, esta cifra apunta que el sector invierte anualmente en torno al 8-10% de su facturación.
La mejora de productividad se ha instrumentado vía automatización de procesos, instalación de sistemas de imputación de costes de mano de obra directa e inversión en máquinas que permiten tirajes cortos y cambios de planchas más rápidos.
En este sentido, los recientes avances en la calidad de la flexografía, combinada con costes más económicos en tirajes cortos, hacen del flexo una opción cada vez más atractiva. Así, aunque el abismo existente entre ambas técnicas se estrecha, el huecograbado continúa siendo la referencia para trabajos de alta calidad.
Nuevos desafíos para el sector
El foco en la sostenibilidad va a ser clave en el I+D. En general, se impone la idea en otros países europeos de que el reciclaje corre a cargo del consumidor final pero la sostenibilidad ecológica del producto corre a cargo del productor de packaging.
En alimentación, también nos enfrentamos a múltiples tendencias: el crecimiento de los alimentos perecederos, frescos y semifrescos abre múltiples desarrollos en fabricación de film plástico, como aumentar la transparencia, el tiempo de conservación, la protección a la luz y al calor, etc. Estas oportunidades van a requerir por parte del sector del packaging transformar sus naves en salas limpias o salas blancas.
De igual manera hay asignaturas pendientes en lo que se refiere a diseños y adaptaciones de packaging que optimicen el espacio en el momento de transporte.
Otro proceso de valor añadido en el que el sector tiene campo para progresar es el de la preimpresión, que es todo aquello que se hace antes de que el film se pase por la máquina. Se refiere al proceso creativo, técnico y de acabado: flujos de trabajo digitales, control de diseño hasta impresión, mejorar aspectos de colores, sombras, contrastes, 3d, etc. Y, en definitiva, estar en línea con las necesidades del cliente.
En el mercado español del envase y embalaje, el flexible representa tan sólo el 7% del total. Los grandes ganadores en volumen son el envase y embalaje de cartón y el cartoncillo (4.000 MM de euros), el envase metálico (1.700 MM de euros) y el de vidrio (1.100 MM de euros). La ligereza, visibilidad y estética del flexible le permite tener oportunidades para introducirse en clientes que tradicionalmente utilizaban otros materiales.
Posibles fusiones y adquisiciones
La evolución de la demanda en España, si se confirma la crisis que afecta al consumo, se va a transmitir de manera inmediata a las compañías de packaging. Algunas de ellas, con importantes inversiones en marcha que amortizar o con cierta concentración en la cartera de clientes, podrían sufrir dificultades financieras. Los plazos de pago y cobro son difíciles de manejar, dada la naturaleza ya mencionada de los proveedores. Esto puede llevar a situaciones de venta forzosa o concursos de acreedores.
La entrada en el mercado español del flexible de otros grupos nacionales de envase de cartón, como Saica, Petit o Lantero, o de envase del vidrio, como Vidrala, parece poco probable por el momento. Estos grupos están muy centrados en su negocio, ya sea de volumen para embalajes de cartón o de más valor añadido para cartoncillo. Su foco se centra en crecer en su mercado ya que la compatibilidad de plantas productivas con el flexible casi inexistente.
En cuanto a la implicación del capital riesgo en España, varios fondos participan en empresas de este sector y podrían plantearse operaciones de build up, destacando las participaciones de Baring en Condepols-Derprosa, que fabrica film plástico y big bags; Corsabe en Ovelar, empresa de rollos, etiquetas y elementos de señalización para la gran distribución; Talde en Ervisa o la de Sofiex en Termoplásticos e Iberhipac. Otras como Impala o CVC tienen participaciones en Mivisa, empresa de packaging metálico. Por otro lado, Ged Iberian y EBN están en el sector de cartoncillo a través de Nekkar e Icesa.
Una posibilidad lógica sería asistir a una concentración progresiva del sector alrededor de los grandes grupos como Amcor, Bemis, Sealed Air y otros con menor presencia como Mondi, Smurfitt o Huhtamaki. En este sentido, vale la pena mencionar que los grupos cotizados en bolsa han mostrado en los últimos años un ratio de capitalización sobre ventas en torno al 0,75% y un ratio de capitalización sobre beneficios (per) en torno a 14 veces. Así pues, a no ser que haya un interés estratégico claro por la adquisición de una compañía determinada, será difícil ver compras a precios superiores a los marcados por estos ratios.
Otra incógnita interesante en el juego de la concentración del sector, que se resolverá con el tiempo, es el papel de la nueva RioTinto Alcan, que es una interesante integración vertical de un proveedor de aluminio y de otros recursos minerales (Rio Tinto) y un grupo diversificado (Alcan) con división de packaging flexible en España (Alzira).
Conclusión
A pesar de la importancia económica del sector, existe un exceso de capacidad de producción instalada y las empresas se enfrentan a la necesidad de reestructurarse para aumentar la productividad, manejarse con márgenes apretados y resolver las cuestiones de sostenibilidad medioambiental.
Nos consta que algunas empresas de mayor tamaño (principalmente multinacionales) estudian continuamente la oportunidad de absorber empresas menores que les aporten un fondo de comercio interesante o alguna especialidad.
Las compañías más pequeñas que apuesten por continuar y luchar en el mercado de forma independiente deberán centrarse en nichos de gran valor y especializarse en la producción de series cortas y muy flexibles.
Finalmente, existen oportunidades de fusión entre empresas medianas y complementarias del sector para constituir un grupo que se beneficie de las sinergias industriales y de las economías de escala, pudiendo así competir con las grandes del sector. En Garal Group estamos estudiando, por encargo de un cliente, la posibilidad de desarrollar un grupo de tales características.
Jorge Scherk
Garal Group Euromerger
www.garalgroup.com
Publicado "en Capital & Corporate", Marzo 2008
| Adjunto | Tamaño |
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